Hit enter after type your search item
Salud y bienestar

Salud, belleza y bienestar general

La vida es simple, pero la hacemos complicada

/
/
/
3618 Views

Photo by Robert Collins on Unsplash

La vida es simple, pero nosotros la hacemos compleja. La burocracia es un gran ejemplo de esto: ¿por qué simplificar cuando se puede complicar, verdad? Parece que la gente está feliz de complicar, de hacer más difícil, de hacer todo más difícil. Pero como la vida es sencilla, también hay gente sencilla que resuelve las cosas de manera simple. Personas que no han estudiado en grandes universidades, que no tienen una maestría o un doctorado, pero que desde un sentido común y práctico pueden vivir sin perjudicar a nadie, sin querer aprovecharse de todo, en armonía con Dios, con la naturaleza y con el otro.

Francisco de Asís dijo que la santa simplicidad es hija de la gracia, hermana de la sabiduría y madre de la justicia. En otras palabras, no es porque una persona sea simple que sea tonta; al contrario, la simplicidad es la hermana de la sabiduría. Por otro lado, también encontramos personas que han sido estudiadas como se dice que también son simples. La simplicidad es la hija de la gracia. Alguien sencillo, que vive de manera simple, sin lujos, sin preocupaciones vanas, es una persona agraciada, llena de gracia. María, la madre de Jesús, era una chica sencilla y cuando fue visitada por el ángel, recibió de él un cumplido, lo cual no es normal. Los ángeles no suelen alabar a los hombres, pero cuando Gabriel vio a María, se dio cuenta de que estaba llena de gracia por su sencillez en el temor de Dios y la saludó diciendo: «Dios te salve, llena de gracia, el Señor está contigo». El Señor está con los sencillos, con los humildes, y Francisco deseaba llegar a esta virtud como un ideal de vida, y esta era también la virtud que el santo más apreciaba en los demás.

La simplicidad es la madre de la justicia. Lo simple es justo. Es capaz de practicar la justicia, porque al vivir de manera sencilla tiene dentro de sí mismo un sentido de la justicia mucho más agudo que esos complejos que lo complican todo. Pero San Francisco no aprobaba ninguna simplicidad. Sólo aprueba a quien, contento con su Dios, desprecia todas las demás cosas. Despreciar todas las demás cosas y conformarse sólo con lo que viene de Dios es vivir una vida de santa simplicidad. A medida que deseamos las cosas, unimos nuestros corazones a las cosas, nos volvemos cada vez más materialistas y olvidamos a Dios. Cuando empezamos a valorar los grados académicos, las posiciones que ocupamos, nuestras posiciones sociales, nos distanciamos de Dios y de la santa simplicidad.

Nuestro seráfico padre dijo que la santa simplicidad es lo que nos hace dar más valor al ser que al tener y que nos hace ver el interior de las personas y no su apariencia. La santa sencillez es la que, en todas las leyes divinas, deja a los que perecerán toda ostentación y preciosidad, adornos y curiosidades, y va tras la médula y no la cáscara, va en el contenido y no en el envoltorio, no de muchas cosas sino de ese bien que es el grande, el más grande, el estable. Es en la santa simplicidad que nuestro corazón es cuando deja todo para seguir a Jesús. También está en él cuando vende todo lo que tiene para comprar el campo que contiene un tesoro que es el mismo Dios. Cuando aprendemos el verdadero significado de amar a Dios por encima de todas las cosas, comenzamos a vivir con simplicidad, aunque seamos ricos en cosas materiales y pobres en cosas espirituales. El santísimo padre exigió esta simplicidad tanto a los frailes letrados como a los incultos, pensando que no era un adversario sino una hermana de la sabiduría. Así que no tengamos miedo de vivir una vida sencilla. Pensar y actuar con sencillez. No temamos parecer ignorantes, sino siervos obedientes que viven según los deseos de su Señor.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This div height required for enabling the sticky sidebar
Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views :